Nadie ha dicho que sea fácil. Ni hacerla, ni mucho menos entenderla. Esta que se ve es la alineación del Real Madrid y la explicación de la misma, realizada por Guillermo Montesinos, horas antes del partido de semifinales de la Champions Ligue del 24 de Abril de 2013. Por supuesto es un papel (debería haber sido una servilleta para rematar su autenticidad) sobre una barra de bar. Al filo de las cinco y media, es decir unas tres horas antes del choque que enfrentaba al Madrid con el Borussia Dortmund. Si se fijan con atención, verán la alineación al completo, con algunas sorpresas, como por ejemplo la inclusión de Albiol (el peaje levantino de Guillermo) y Pepe por delante de la defensa, casi incrustado en el centro del campo. El resto está clarísimo. Es sencillamente la evolución del juego; las posiciones de los futbolistas, su movimiento en el campo. El trazo sereno invita a seguir el desarrollo de los acontecimientos: como unos suben, otros bajan y el resto se desmarca. Un planteamiento impecable para antes de un partido. Una opinión autorizada, reflexión templada, argumento de peso.
Aquí queda reflejada, para demostrar que Guillermo no estaba equivocado. Sabía lo que se hacía. Intuía el desastre. Encima de una servilleta (ya lo sé que era un papel, pero lo de la servilleta queda más auténtico), en la barra de un bar, de forma inopinada, casi fortuita, accidental, advirtió como había que jugar a los alemanes, cual era el equipo, cual la estrategia. Y acertó sin duda. Sin discusión. A él, a su equipo, así, no le habrían metido cuatro goles. Y a ver si alguien tiene huevos de discutirlo.
